Archivo de la categoría: Análisis de la coma cometaria

Como el viento solar interacciona con el cometa

Screenshot from a simulation of plasma interactions between Comet 67P/C-G and the solar wind around perihelion. Click for full animation and detailed caption. Credit: Modelling and simulation: Technische Universität Braunschweig and Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt; Visualisation: Zuse-Institut Berlin.

Se muestra a través de una simulación del plasma interaccionando entre el Cometa 67P/C-G y el viento solar alrededor del perihelio. Créditos: Modelado y simulación: Technische Universität Braunschweig y Deutsches Zentrum por Luft- und Raumfahrt; Visualización: Zuse-Institut Berlin.

Rosetta muestra cómo el cometa interactúa con el viento solar.

Una gran serie de documentos de investigación científica están siendo publicados, como: “Evolución de los iones en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko sobre observaciones entre 3,6 y 2,0 UA” por H. Nilsson et al.; “Rosetta: observaciones de la interacción del viento solar con el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko” por T.W. Broiles et al.; y “Viento Solar chisporrotea (sputtering) en el polvo en la superficie de 67P/Churyumov-Gerasimenko” por Peter Wurz et al. Todas ellas han sido aceptados para su publicación en Astronomy and Astrophysics, y “Características dinámicas y estructuras espaciales de la región de interacción del plasma del 67P/Churyumov-Gerasimenko y el viento solar” por C. Koenders et al, que se publica en Planetary and Space Science.

Rosetta hace un gran y buen paso y progreso en una de sus investigaciones claves, que concierne a la interacción entre el cometa y el viento solar.

El viento solar es la corriente constante de partículas eléctricamente cargadas que fluyen del Sol, desplegando su campo magnético en el Sistema Solar. Como todos los cometas, el 67P/Churyumov–Gerasimenko debe navegar este flujo en su órbita alrededor del Sol.

Esta es una lucha constante entre el cometa y el viento solar, que ayudan a dar forma a la “cola iónica” del cometa. Los instrumentos de la sonda Rosetta supervisan el fino detalle de este proceso.

Mediante el Rosetta Plasma Consortium Ion Composition Analyzer, Hans Nilsson del Instituto Sueco de Física Espacial y sus colegas han estado estudiando la evolución gradual de los iones del cometa. Han visto que la cantidad de iones de agua, -moléculas de agua que han sido despojadas de un electrón- que se alejan del cometa han aumentado enormemente cuando el 67P/C-G se movía entre las 3,6 UA (unos 538 millones de km) y las 2,0 UA (unos 300 millones de km) del Sol. Aunque la aceleración cotidiana es altamente variable, el promedio de las 24 horas ha aumentado por un factor de 10.000 durante el presente estudio, que abarca el período Agosto de 2014 a Marzo de 2015.

Los iones del agua se originan en la “coma”, que es la atmósfera del cometa. Se ubican allí por el calor solar que va liberando las moléculas del hielo superficial. Una vez en estado gaseoso, la colisión de la luz ultravioleta extrema desplaza electrones de las moléculas de agua, convirtiéndolos en iones. Una vez despojado de algunos de sus electrones, los iones del agua entonces pueden ser acelerados por las propiedades eléctricas del viento solar.

No todos los iones son acelerados hacia el exterior, algunos pasarán a golpear la superficie del cometa. Las partículas del viento solar también encontrarán en su camino a través de la extensión de la coma hasta el suelo. Cuando esto sucede, no hace más que provocar un proceso llamado “sputtering”, en la que se desplazan o mueven los átomos de un material situado en la superficie y son “liberados” hacia el espacio.

Peter Wurz de la Universidad de Berna, Suiza, y colegas ha estudiado estos átomos “chisporroteando” con el Double Focussing Mass Spectrometer (DFMS), que es parte del experimento de ROSINA.
Ellos han descubierto hasta ahora, que el sodio, el potasio, el silicio y el calcio; que todos están presentes en una forma rara de meteorito llamado condrita carbonácea. Sin embargo, hay diferencias en las cantidades de estos átomos entre el cometa y en estos meteoritos. Mientras la abundancia de sodio parece ser la misma, el 67P/C-G muestra un exceso de potasio y una reducción en el calcio.

La mayoría de los átomos bombardeados provienen del lado invernal del cometa. Aunque este es el hemisferio que actualmente se enfrenta al Sol desde grandes distancias, las partículas del viento solar terminan golpeando la superficie; ya que son desviados durante las interacciones con iones en la coma del cometa. Esto puede ser un proceso significativo siempre y cuando la densidad de los iones de la coma no sea demasiado grande. Pero en algún momento la atmósfera del cometa se convierte en lo suficientemente densa para ser una defensa importante, protegiendo así la helada superficie.

A medida el cometa se va acercando al Sol, el “sputtering” se detiene porque el cometa libera más gas y la coma será impenetrable. Cuando esto sucede, los iones del viento solar siempre chocan con los átomos en este ambiente o bien son desviados lejos antes de poder golpear la superficie. La primera evidencia que esta desviación se está llevando a cabo en 67P/C-G y se ha medido con el “Rosetta Plasma Consortium Ion” y el “Electron Sensor”, por Thomas Broiles del Southwest Research Institute (SwRI) en San Antonio, Texas y sus colegas.

Estas observaciones comenzaron el 6 de Agosto de 2014 cuando Rosetta llegó al cometa y han sido casi continuas. El instrumento ha estado midiendo el flujo del viento solar mientras Rosetta orbita al 67P/C-G, mostrando que el viento solar puede ser desviado hasta en 45° de la dirección anti solar. La desviación es mayor para los iones más ligeros, tales como protones y no tanto para los iones más pesados derivados de átomos de helio. Para todos los iones, se muestra que la desviación aumenta a medida que el cometa es más cercano al Sol y el coma se convierte cada vez más densa.

Mientras todo esto sucede, Rosetta estará allí para continuar el seguimiento y realizar mediciones de todos los cambios que se van produciendo. Esta fue la razón fundamental para esta cita programada con un cometa. Las misiones anteriores solo han tomado instantáneas y algunos datos durante los breves sobrevuelos, pero Rosetta nos está mostrando realmente cómo se comporta un cometa al acercarse al Sol.

Leer: “Evolution of the ion environment of comet 67P/Churyumov-Gerasimenko: Observations between 3.6 and 2.0 AU” by H. Nilsson et al. aquí.

Leer: “Rosetta observations of solar wind interaction with the comet 67P/Churyumov-Gerasimenko” by T.W. Broiles et al. aquí.

Leer: “Solar Wind Sputtering of Dust on the Surface of 67P/Churyumov-Gerasimenko” by Peter Wurz et al. aquí.

Leer: “Dynamical features and spatial structures of the plasma interaction region of 67P/Churyumov–Gerasimenko and the solar wind” by C. Koenders et al. aquí.

Fuente: http://blogs.esa.int/rosetta/2015/07/29/rosetta-shows-how-comet-interacts-with-the-solar-wind/

 

 

Tras los escombros del 67P/C-G

ROSETTA rastrea escombros alrededor del cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko

Basado en los artículos “Orbital elements of material surrounding comet 67P/Churyumov-Gerasimenko,” de B. Davidsson et al,y “Search for satellites near comet 67P/Churyumov-Gerasimenko using Rosetta/OSIRIS images,”, por l . Bertini et al, ambos aceptados para su publicación en “Astronomy and Astrophysics”.

Trabajo de Traducción de Alberto Anunziato (Paraná, Entre Rios, Argentina) Colaborador de la Sección Cometas de la LIADA

Desde su aproximación y llegada al cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko, Rosetta ha estado investigando el núcleo y sus alrededores con varios instrumentos y técnicas. Un área clave es el estudio de granos de polvo y otros objetos en el vecindario del cometa.

A principios de este año, un análisis de las mediciones del instrumento GIADA (Grain Impact Analyzer and Dust Accumulator) y las imágenes de la cámara OSIRIS detectaron cientos de granos individuales, sujetos por la gravedad del cometa o expulsados de su campo de atracción, incluyendo granos pequeños y fragmentos mucho más grandes, con tamaños que van desde unos pocos centímetros hasta dos metros. La misión EPOXI de la NASA detectó fragmentos de un tamaño de hasta cuatro metros alrededor del cometa 103P / Hartley 2, después del sobrevuelo de este cometa en 2010.

Un nuevo estudio, basado en imágenes OSIRIS, retomó estas detecciones anteriores de fragmentos cometarios, usando observaciones minuciosas para realizar un estudio dinámico y determinar, por primera vez, las órbitas de cuatro fragmentos de escombros, el mayor de ellos de medio metro de tamaño, en órbita alrededor de 67P / CG.

“Los estudios anteriores se basaron en un puñado de imágenes de un campo determinado, y esto fue suficiente para detectar trozos de material y decir que se están moviendo. Sin embargo, para determinar sus trayectorias y demostrar si están verdaderamente ligados al cometa, tenemos docenas de imágenes tomadas durante un período prolongado de tiempo “, explica Björn Davidsson, un científico del equipo de OSIRIS de la Universidad de Uppsala, Suecia, y autor principal del artículo que informó los nuevos resultados.

Un mosaico de cuatro imágenes del cometa 67P / CG, utilizando imágenes tomadas el 10 de septiembre. Créditos: ESA / Rosetta / NavCam.

 

Para seguir el movimiento de los escombros del cometa con gran detalle, los científicos monitorearon un sector del cielo con la cámara de gran angular de OSIRIS (WAC), que tiene un campo de visión de 12 x 12 grados – más de 700 veces el área de la Luna llena vista desde la Tierra. Observando durante un intervalo de treinta minutos el 10 de septiembre de 2014, se obtuvieron 30 imágenes, una cada minuto, con una exposición de 10,2 segundos cada una.

Por cierto, estas observaciones se realizaron sólo unas horas antes de la maniobra que pondría a la sonda en su primera órbita sujeta a la gravedad del cometa. En ese momento, Rosetta estaba a 30 kms. del centro del cometa.

Cuando Davidsson y sus colaboradores inspeccionaron las imágenes, identificaron cuatro pedazos de escombros, con tamaños que oscilaban entre los 15 y los 50 centímetros, avanzando sobre el fondo estelar en la secuencia de imágenes. Los trozos parecían moverse muy lentamente, con velocidades de unas pocas decenas de centímetros por segundo, y se encontraban a distancias entre 4 y 17 kilómetros del cometa.

“Esta es la primera vez que pudimos determinar las órbitas individuales de tales piezas de escombros alrededor de un cometa. Esta información es muy importante para estudiar su origen y está ayudando a entender los procesos de pérdida de masa de los cometas”, dice Davidsson.

Parece que algunos de estos escombros han acompañado al núcleo de 67P / CG por un buen tiempo. De hecho, tres de estas piezas parecían estar ligadas a la gravedad del cometa, moviéndose en órbitas elípticas, de acuerdo con lo que los científicos esperaban. Sin embargo, las trayectorias de los granos durante el seguimiento a largo de 30 minutos eran demasiado cortas como para permitir una determinación precisa de sus órbitas, lo que no puede excluir que estos tres trozos tengan, en realidad, orbitas hiperbólicas no ligadas al núcleo.

En cuanto a su origen, los trozos pueden remontarse a la última vez que el cometa alcanzó su punto más cercano al Sol, el paso por el perihelio en 2009, cuando fueron expulsados ​​del núcleo por muy fuertes procesos de sublimación. Pero ya que el arrastre de gas no fue suficiente para liberarlos de la gravedad del núcleo, permanecieron en el dominio del cometa en vez de dispersarse por el espacio.

“Este estudio demuestra que los cometas pueden expulsar grandes trozos de material y que estos también pueden permanecer unidos durante largos períodos de tiempo mientras el cometa gira alrededor del Sol”, dice Davidsson.

Por otro lado, una de las piezas de escombros sigue, sin dudas, una trayectoria hiperbólica que la apartará de las cercanías del cometa.

La trayectoria del fragmento no ligado (identificado con la letra “B” en el artículo) encontrado alrededor del cometa 67P / CG. El fragmento se observa moviéndose en el fondo de estrellas fijas. Esta secuencia muestra diez imágenes consecutivas tomadas con la cámara de gran angular de OSIRIS (WAC) el 10 de septiembre de 2014.

Las imágenes abarcan 1,9 x 2,1 grados y muestran una parte del campo de visión completo de WAC. Cada imagen fue tomada con una exposición de 10,2 segundos, con 60 segundos de separación entre cada exposición. Fuentes puntuales de luz transitorias son también visibles, probablemente debidas a rayos cósmicos, mientras que las largas rayas visibles en ciertos frames son causadas ​​por los granos de polvo que se encontraban cerca de Rosetta durante la exposición.

Crédito: ESA / Rosetta / MPS para OSIRIS equipo MPS / UPD / LAM / IAA / SSO / INTA / UPM / DASP / AIF

 

“La trayectoria hiperbólica del cuarto fragmento fue una sorpresa: sugiere que la nube de escombros a la que los objetos pertenecen, ligada al cometa desde su último perihelio, ya había empezado a disolverse en septiembre de 2014, cuando el cometa estaba a 3,4 UA (alrededor 500.000.000 kilómetros) del Sol “, añade. Esto es probablemente el resultado de una mayor actividad, causando liberación de gases desde el núcleo y empujando al fragmento fuera del campo gravitatorio del cometa.

Uno de los tres fragmentos vinculados al núcleo también tiene una trayectoria interesante, que parece cruzar el núcleo del cometa, dando a entender que podría haber sido expulsado poco antes de las observaciones. Esta posibilidad es tan intrigante como desconcertante, ya que el cometa se encontraba todavía a mucha distancia del Sol como para que su luz generara la suficiente sublimación y liberara un fragmento tan grande de material desde la superficie del núcleo.

Desde de septiembre del año pasado se han obtenido más conjuntos de imágenes similares y se las está analizando para identificar y estudiar las trayectorias de otros fragmentos a medida que el cometa se acerca cada vez más al Sol. Sin embargo, será prácticamente imposible recuperar e identificar los mismos fragmentos en las imágenes posteriores.

En lo que se refiere a Rosetta, los trozos de material cometario detectados por Davidsson y sus colegas son demasiado escasos como para representar algún peligro para las operaciones de la nave. Pero ¿qué pasa con fragmentos mucho más grandes de material cometario, de varias decenas de metros de diámetro? Estos satélites se han detectado alrededor de muchos asteroides y otros cuerpos menores del sistema solar. ¿Hay alguna evidencia de ‘compañeros’ similares del cometa 67P / CG?

Ivano Bertini, de la Universidad de Padua, Italia, dirigió un estudio para buscar este tipo de satélites alrededor del cometa, reportando sus resultados en otro artículo a publicarse en “Astronomy and Astrophysics”. El equipo utilizó imágenes que fueron tomadas con la cámara de abertura estrecha OSIRIS (NAC) en julio de 2014, antes de la llegada al cometa, para inspeccionar los alrededores del cometa a gran escala y en alta resolución.

Después de un cuidadoso examen de estas imágenes, los científicos no encontraron evidencia de satélites alrededor de 67P / CG. Los límites superiores establecidos por estas mediciones indican que no se encontraron fragmentos de más de seis metros a una distancia de 20 kilómetros del núcleo, y ninguno más grande de un metro a distancias entre 20 y 110 kilómetros del núcleo. Si se hubiera encontrado un satélite de grandes dimensiones se hubiera obtenido información adicional para conocer la formación de este cuerpo de forma tan curiosa. Sin embargo, el análisis de Bertini y sus colaboradores no excluye la posibilidad de que el 67P / CG podría haber tenido un compañero de ese tipo en el pasado, que podría haberse perdido en los azarosos acontecimientos que caracterizan la vida de un cometa.

Fuente: http://blogs.esa.int/rosetta/2015/06/19/rosetta-tracks-debris-around-comet/

67P/C-G: primer mapa del vapor de agua

Rosetta_MIRO_Infographic_HR

MIRO es un instrumento construido por el JPL/NASA. CNES and CNRS/INSU, and DLR and MPG.

El 07 de Septiembre de 2014, cuando Rosetta estaba a 58 kilómetros del centro de la cometa, el equipo de MIRO (microondas) obtuvo su primer mapa del núcleo de 67 P/C-G y sus alrededores. Descubrieron la mayor densidad de agua justo por encima del cuello del cometa, cerca del polo norte del eje de rotación del cometa. En esta estrecha región, el número de moléculas de agua es hasta dos órdenes de magnitud mayores que en otros lugares de la coma. Inferiores pero todavía sustanciales cantidades de agua fueron detectados en el lado del día del núcleo hasta límte del atardecer entre el lado luminoso y el oscuro. La menor cantidad de agua se encuentra en el lado nocturno -particularmente en la región polar sur. Esto podría ser debido a la desgasificación locales o efectos de la circulación dentro de la coma, causando el fluir de agua desde el día hacia en lado nocturno.

Chorros de polvo en el atardecer del 67P/C-G

Chorros al atardecer en el cometa de Rosetta
10/6/2015 de Max Planck Institute for Solar System Research (MPS)

This image of Rosetta’s comet taken on 25 April, 2015 from a distance of approximately 93 kilometers shows clearly distinguishable jets of dust after nightfall. [less]

Esta imagen del cometa de Rosetta tomada el 25 de abril de 2015 desde una distancia de aproximadamente 93 kilómetros muestra chorros claramente distinguibles de polvo después de la caída de la noche. Crédito: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA. Cuando cae la noche en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko de Rosetta, el cuerpo de extraña forma sigue activo. Estos es lo que se observa en nuevas imágenes de la región Ma’at situada en la “cabeza” del cometa, captadas por el sistema de imagen científica a bordo de la nave Rosetta. Fueron tomadas aproximadamente media hora después de la puesta de sol en esa región y muestran chorros claramente distinguibles de polvo escapando al espacio. Los investigadores piensan que el progresivo calentamiento del cometa es el responsable del nuevo fenómeno observado.

“Sólo recientemente hemos empezado a observar chorros de polvo que persisten incluso después del ocaso”, afirma el investigador principal de OSIRIS Holger Sierks del Max Planck Institute for Solar System Research (MPS)  de Alemania. Durante los pasados meses, la actividad del cometa se originaba en áreas iluminadas de la cara diurna. Tan pronto como se ocultaba el Sol estos chorros se apagaban y no se reactivaban hasta el siguiente amanecer.

A medida que el cometa se acerca al Sol la cantidad de radiación que recibe de éste va en aumento y la cara iluminada se calienta cada vez más. Los primeros análisis sugieren que el cometa puede almacenar este calor durante un tiempo bajo su superficie. “Aunque la capa de polvo que cubre la superficie del cometa se enfría rápidamente después del ocaso, las capas más profundas permanecen calientes durante un periodo de tiempo más largo”, comenta Xian Shi del MPS, que estudia los chorros. En estas capas los científicos de Rosetta sospechan que existe una reserva de gases congelados que alimentan la actividad del cometa.

[Noticia completa]

Actualizado ( Miércoles, 10 de Junio de 2015 09:50 )  http://observatori.uv.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6476%3Achorros-al-atardecer-en-el-cometa-de-rosetta&catid=52%3Anoticosmos&Itemid=74&lang=es

Estudio ultravioleta del 67P/C-G

Un estudio en el ultravioleta revela sorpresas en la coma del cometa
3/6/2015 de ESA/ Astronomy and Astrophysics

Rosetta’s continued close study of Comet 67P/Churyumov­–Gerasimenko has revealed an unexpected process at work close to the comet nucleus that causes the rapid breakup of water and carbon dioxide molecules.

Rosetta ha descubierto que cerca del núcleo del cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko se produce la rotura de las moléculas de agua y de dióxido de carbono de su atmósfera, o coma. Créditos: Nave: ESA/ATG medialab; cometa, izquierda: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA; cometa, arriba derecha: ESA/Rosetta/NavCam – CC BY-SA IGO 3.0; datos: Feldman et al (2015).

El estudio continuado de Rosetta del cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko ha puesto de manifiesto un proceso inesperado que provoca la rotura rápida de las moléculas de dióxido de carbono y agua que escapan de la superficie del cometa.

Un instrumento de la nave Rosetta, el espectrógrafo Alice, proporcionado por la NASA, ha estado examinando la composición química de la atmósfera del cometa, o coma, a longitudes de onda del ultravioleta lejano. A estas longitudes de onda Alice permite a los científicos detectar algunos de los elementos más abundantes del Universo como hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno. El espectrógrafo separa la luz del cometa en los distintos colores que la componen – su espectro- a partir del cual los científicos pueden identificar la composición química de los gases de la coma.

Observando los penachos de agua y del gas de dióxido de carbono emitidos desde la superficie del cometa a causa del calentamiento producido por el Sol, los investigadores han descubierto que las moléculas parecen romperse en un proceso de dos pasos. Primero, un fotón ultravioleta del Sol golpea una molécula de agua en la coma del cometa y la ioniza, expulsando un electrón de alta energía. Este electrón golpea otra molécula de agua en la coma, rompiéndola en dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, transfiriéndoles energía. Estos átomos emiten entonces luz ultravioleta que es detectada en longitudes de onda características por Alice. Análogamente, es el impacto de un electrón contra una molécula de dióxido de carbono lo que hace que se rompa en átomos y se observen emisiones del carbono.

“El análisis de las intensidades relativas de las emisiones atómicas observadas nos permite determinar que estamos observando directamente las moléculas ‘progenitoras’ que están siendo rotas por electrones cerca (aproximadamente a 1 kilómetro) del núcleo del cometa donde se producen”, afirma Paul Feldman, primer firmante del artículo científico. “Observando la emisión de los átomos de hidrógeno y oxígeno rotos en las moléculas de agua podemos de hecho estudiar la estructura y posición de los penachos de agua de la superficie del cometa”, añade el coautor Joel Parker.

[Noticia completa]

Actualizado ( Miércoles, 03 de Junio de 2015 09:00 ) http://observatori.uv.es/index.php?option=com_content&view=article&id=6451%3Aun-estudio-en-el-ultravioleta-revela-sorpresas-en-la-coma-del-cometa&catid=52%3Anoticosmos&Itemid=74&lang=es

El perfume del 67P/C-G

ROSINA_sulphur-1024x718Desde principios de Agosto, el sensor orbital de Iones y análisis neutral (ROSINA) ha estado “oliendo los vapores” del 67P/C-G con sus dos espectrómetros de masas.

Cuando el cometa estaba todavía a más de 400 millones de kilómetros del Sol, la mezcla de moléculas detectada en la coma del cometa ya era sorprendentemente rica. Antes de llegar al 67P/C-G, el equipo de ROSINA pensó que a estas vastas distancias del Sol, su relativamente baja intensidad sólo se liberarían las moléculas más volátiles mediante la sublimación, a saber: dióxido de carbono y monóxido de carbono.
Sin embargo, ROSINA ha detectado muchas más moléculas.

En efecto, a partir del informe del 11 de Septiembre, el inventario de ROSINA de los gases detectados en el 67P/C-G son:
agua (H2O)
monóxido de carbono (CO)
dióxido de carbono (CO2)
amoniaco (NH3)
metano (CH4)
metanol (CH3OH)

pero hoy podemos informar que las siguientes también se han detectado:

formaldehído (CH2O)
sulfuro de hidrógeno (H2S)
cianuro de hidrógeno (HCN)
dióxido de azufre (SO2)
disulfuro de carbono (CS2)

Espectro de masa de alta resolución del ROSINA (DFMS) tomado el 10 de Octubre a una distancia de 10 km del centro del cometa. El diagrama muestra la detección de sulfuro de hidrógeno y el isótopo más pesado del azufre, 34S, que es un fragmento de todas las especies de azufre. El gráfico muestra la intensidad vs la relación masa / carga *.  Imagen cortesía de K. Altwegg, Universidad de Berna.

Si se podría oler el cometa, Ud. no desearía hacerlo, 🙂

Kathrin Altwegg, investigador principal de ROSINA, dijo: “el perfume de 67P/C-G es muy fuerte, con el olor de huevos podridos (sulfuro de hidrógeno), de un establo del caballo (amoníaco) y el olor acre sofocante de formaldehído. Esto se mezcla con el aroma tenue amargo, como de almendra del cianuro de hidrógeno. Añadimos a esto un ‘tufillo’ de alcohol (metanol) a esta mezcla, emparentada con el aroma del vinagre como dióxido de azufre y una pizca de la dulce fragancia aromática del disulfuro de carbono; y así se llega al ‘perfume’ de nuestra cometa”.

Aunque esto es poco probable, que sea un particular y atractivo perfume, recordemos que la densidad de estas moléculas es muy baja, y que la parte principal del coma se compone de agua y dióxido de carbono, mezclado con monóxido de carbono.

El punto clave, sin embargo, es que un análisis detallado de esta mezcla y cómo varía a medida que crece más la actividad del 67P/C-G permitirá a los científicos determinar la composición del cometa. Un trabajo adicional mostrará cómo el 67P/C-G comparado con otros cometas, por ejemplo mediante la revelación de las diferencias entre los cometas provenientes del cinturón de Kuiper (como 67P/C-G) y los cometas que proceden de la nube de Oort distante (como el cometa Siding Spring, que recientemente voló muy cercano de Marte). El objetivo es ganar en el conocimiento de la composición química fundamental de la nebulosa solar del cual surgieron nuestro sistema Solar y, en definitiva, la vida misma.

Fuente: http://blogs.esa.int/rosetta/2014/10/23/the-perfume-of-67pc-g/

ALMA: los cometas forjan moléculas orgánicas.

ALMA confirma que los cometas forjan moléculas orgánicas en sus polvorientas atmósferas.

5/9/2014 de National Radio Astronomy Observatory

Fuente: https://public.nrao.edu/news/pressreleases/comets-alma

Traducción: por el Observatori Astronòmic de la Universitat de València para la RedLIADA  http://observatori.uv.es/index.php?option=com_content&view=category&id=52&Itemid=74&layout=blog

Un equipo internacional de científicos, que trabaja con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), ha construido imágenes increíbles en 3D de las fantasmales atmósferas que rodean a los cometas ISON y Lemmon. Estas nuevas observaciones proporcionan datos importantes sobre cómo los cometas forjan nuevos compuestos químicos, incluyendo intrigantes compuestos orgánicos.

Los cometas contienen algunos de los materiales más viejos y prístinos de nuestro Sistema Solar. Comprender su química particular podría decirnos mucho sobre el nacimiento de nuestro planeta y el origen de los compuestos orgánicos que son los ladrillos de la vida. Las observaciones en alta resolución de ALMA proporcionan una asombrosa perspectiva en 3D de la distribución de las moléculas en el interior de estas dos atmósferas cometarias, o comas.

Los nuevos resultados revelaron que el gas cianuro de hidrógeno (HCN) fluye hacia afuera desde el núcleo de manera bastante uniforme en todas las direcciones, mientras que el isocianuro de hidrógeno (HNC) se encuentra concentrado en algunas zonas y en chorros. La exquisita resolución de ALMA muestra claramente estas concentraciones moviéndose hacia diferentes regiones de las comas cometarias día a día, e incluso hora por hora. Estos claros patrones confirman que las moléculas de HNC y H2CO (formaldehído) se forman dentro de la coma, y que el HNC puede que se forme por la rotura de moléculas grandes o polvo orgánico.

El Cometa ISON (formalmente conocido como C/2012 S1) fue observado por el ALMA del 15 al 17 de noviembre de 2013, cuando estaba a sólo 75 millones de kilómetros del Sol (cerca de la mitad de la distancia de la Tierra al Sol). El Cometa Lemmon (formalmente conocido como C/2012 F6) se lo observó el 1 y 2 de Junio de 2013, cuando se encontraba a 224 millones de kilómetros del Sol (aproximadamente 1,5 veces la distancia de la Tierra al Sol).

ALMAcometsIson

Localización aproximada del Cometa ISON en nuestro Sistema Solar en el tiempo de las obseravciones del ALMA. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); NASA/ESA Hubble; M. Cordiner, NASA, et al.

ALMA_ISON

Emisión de moléculas orgánicas en la atmósfera del cometa ISON cuando fue observado con el ALMA. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); M. Cordiner, NASA, et al.

ALMAcometsLemmon

Localización aproximada del Cometa ISON en nuestro Sistema Solar en el tiempo de las obseravciones del ALMA. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); NASA/ESA Hubble; M. Cordiner, NASA, et al.

ALMA_Lemmon

Emisión de moléculas orgánicas en la atmósfera del cometa Lemmon cuando fue observado con el ALMA. Créditos: B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); M. Cordiner, NASA, et al.

Este mapa tridimensional en rotación obtenido por el ALMA muestra cómo las moléculas de HCN se lanzan desde el núcleo del cometa Lemmon y luego se extienden uniformemente a través de la atmósfera, o también conocida como “coma del cometa”. Mapas similares revelaron que el HNC y formaldehído son producidos en la coma, en vez de ser el núcleo del cometa su lugar de origen. Créditos: Visualización por Brian Kent (NRAO/AUI/NSF)